Aunque la odontología general abarca una gran cantidad de tratamientos preventivos y restauradores, existen situaciones anatómicas complejas que requieren un nivel superior de entrenamiento quirúrgico y hospitalario. Es aquí donde interviene el Cirujano Maxilofacial, el especialista encargado de tratar las enfermedades, lesiones y defectos en la boca, las mandíbulas, el rostro y el cuello.
¿Cuándo se debe acudir a este especialista?
- Cordales en posiciones críticas: Cuando las cordales vienen acostadas, atrapadas debajo del hueso o impactando el nervio principal, su extracción deja de ser un procedimiento convencional y requiere la precisión milimétrica del maxilofacial para evitar daños neurológicos.
- Trastornos de la ATM (Articulación Temporomandibular): Dolores crónicos al masticar, chasquidos en el oído o mandíbula que se «traba» son problemas articulares complejos que este especialista diagnostica y trata de forma definitiva.
- Asimetrías y trauma facial: Desde fracturas por accidentes hasta cirugías ortognáticas para corregir mordidas deficientes que deforman la armonía del rostro.
La seguridad de la infraestructura clínica
Tratarse con un cirujano maxilofacial dentro de una clínica con quirófanos totalmente equipados garantiza el control absoluto de la bioseguridad, la sedación y el monitoreo médico, reduciendo al mínimo el trauma postoperatorio y acelerando la recuperación del paciente.